Decía el escritor Javier Sierra en una de sus múltiples colaboraciones a un programa radiofónico que “aterra que los humanos juguemos a ser dios de una manera tan torpe”. Esta frase se podría aplicar perfectamente a una serie de acontecimientos que están sucediendo en estos momentos y de los que, poco a poco, se está obteniendo más información. Esta semana publicaba la revista “Nature Geoscience” que el terremoto sufrido en la localidad de Lorca se debe a una perturbación de la corteza terrestre producida por las actividades humanas. En efecto este estudio, encabezado por el español Pablo González indica que, tras la observación por satélite de la deformación del terreno causada por el terremoto, se ha podido recrear el movimiento de la falla concluyendo que la progresiva extracción subterránea para el suministro doméstico perturbó la corteza terrestre de la misma (podéis leer más en el artículo del diario El Mundo que habla sobre este estudio: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/10/21/espana/1350846551.html).
La extracción de agua del subsuelo, actividad más que habitual en multitud de lugares de nuestra geografía, no es más que una de las muchas actividades que se realizan en dicho contexto. Otra de ellas, y probablemente de las más alarmantes, es el denominado Fracking, que a pesar de llevar varios años realizándose en países como EEUU, Gran Bretaña o Francia, es ahora cuando se quiere implantar en determinadas zonas de la península (Álava, La Rioja, Cantabria, Navarra…). Fue precisamente en Vitoria donde, a principios de mes, se convocó una huelga contra este tipo de actividad extractiva y bastante intrusiva, debido a que ya se poseen permisos para implantar este tipo de explotaciones de gas: http://www.elcorreo.com/alava/v/20121007/alava/multitud-protesta-contra-fracking-20121007.html.
El Fracking, o fractura hidráulica, tiene como objetivo la extracción de gas natural de pizarra o de energía geotérmica. Esta actividad consiste en la realización de una perforación vertical en la corteza terrestre (unos 2.000 metros de media) en busca de una capa de pizarra. Este “pozo” se entuba, se recubre con cemento y posteriormente se realiza otra perforación horizontal a esa profundidad de otros 1.500 metros –de media-. Una vez se ha perforado la capa de pizarra, se utilizan explosivos para provocar pequeñas fracturas, en las cuales se filtra un compuesto de agua, arena y unas 500 sustancias químicas (cianuros, benzenos…). El agua a presión fractura la roca, liberando el gas que sube a la superficie. Se trata de una actividad tremendamente agresiva con el medio ambiente, ya que con el gas, emergen otro tipo de sustancias que se encuentra en la capa de pizarra, como metales pesados o gases radiactivos (radón). Además, casi un 80% del compuesto inyectado para la fracturación de la roca emerge también a la superficie, alterando considerablemente el estado ecológico inicial de la zona intervenida. Entre los efectos nocivos de este tipo de actividad, encontramos nada más y nada menos, los siguientes:
- Necesita un gran consumo de agua.
- El retorno del fluido es sumamente contaminante de agua superficial y de acuíferos subterráneos, así como de los campos cercanos.
- Necesita del aplanamiento de una gran superficie para poder realizar las perforaciones, las cuales se realizan durante casi un año tanto de día como de noche.
- Efectos negativos en la salud humana: se han observado en zonas cercanas a este tipo de explotaciones náuseas, problemas nerviosos y efectos nocivos en los sistemas respiratorio y digestivo.
- Contaminación del aire y pequeños terremotos.
En este vídeo se explica de una manera visual y sencilla en qué consiste este procedimiento extractivo:
Muy en concordancia con el estudio de “Nature Geoscience” acerca del terremoto de Lorca, el fracking ha tenido mucho que ver con una serie de actividad sísmica nada normal en la zona de Blackpool (Inglaterra), o en Texas (EEUU), donde la Universidad de Texas en Austin analizó la actividad sísmica en Barnett Shale, y en cuyo estudio se pone de manifiesto la relación entre los terremotos con la cercanía de los pozos de inyección al epicentro de los mismos. Sin duda, este tipo de noticias aparecidas en el Huffington Post (http://www.huffingtonpost.com/2012/08/07/fracking-earthquake-conne_n_1752414.html) son muy tristes. Gracias a ellas podemos abrir los ojos ante tan alarmantes actuaciones y establecer el debate acerca de la obtención de determinadas fuentes de energía de forma artificial, que conllevan la alteración del medio ambiente y con el consiguiente peligro actual (9 muertos en Lorca, 300 heridos y miles de damnificados), así como la terrible herencia ecológica que dejamos a nuestros hijos.
Muy atractivo el video para utilizar. Un saludo, te invito a visitar mi blog
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